sábado, 10 de junio de 2017

Encuentro Nacional de Bomberos Voluntarios

Siempre pensé que lo necesario e importante de las instituciones es lograr que cada persona descubra su mejor versión. Darse cuenta que no todos nos destacamos en lo mismo o le tememos a las mismas cosas. Y la trama, la unión de ese conjunto de personas con sus fortalezas y debilidades forja un verdadero puño, un único cuerpo. En esta caso un cuerpo de bomberos. Un cuerpo con espíritu, y ese espíritu se sintió el 10 de junio en Palermo.

Se siente en cada cuartel, en cada intervención, pero en momentos descontracturados como éste, donde la alegría (algo que uno no suele encontrar en las salidas de bomberos) fue la protagonista todo se maximiza un poco. La alegría por mostrar en lo que uno viene trabajando hace tiempo, para lo que se instruye día a día, para lo que dedica horas y horas de trabajo físico, intelectual y mental. Horas lejos de casa, lejos de la cama propia, de agotamiento y tantísimas otras cosas.

Bajo el lema, “Unidos por la paz” se juntaron en Palermo cientos de aspirantes, cadetes y bomberos... chicos, adolescentes, hombres y mujeres que tienen un objetivo en común: Servir. Cada uno a su manera, algunos de forma institucional, a través de una sonrisa, poniéndole un casco a un nene (o a una grandota como yo, en mi caso), otros haciendo demostraciones de ciertas habilidades, mostrando las dotaciones, no sé, de mil formas. Fui a Palermo para ver las dotaciones de otros cuarteles, las demostraciones, las diversas formas de trabajo de cada provincia y dentro de cada provincia de cada localidad y me llevé miles de sensaciones hermosas. El sabor amargo, al que estoy acostumbrada, de la poca difusión por parte de los medios de comunicación, pero la alegría intachable de las personas que pasaron una tarde llena de abrazos de nenas y nenas, que se sintieron cerca de sus héroes.

Gracias, una vez más, queridos Bomberos, por dejarme retratarlos, por permitirme acercarme siempre desde un lado genuino y auténtico para poder conocerlos más. Me llevo en la retina mil imágenes, todas hermosas, ojos maravillados admirando su labor diaria, las ganas de sentirse (sentirnos, perdón) bomberos por un ratito, de estar cerca de los materiales que usan día a día, de conocer, de charlar… ojalá puedan ver esas imágenes que tengo en la cabeza y el corazón acá mismo, ojalá se encuentren y sepan que hay una locutora, periodista y mujer que los admira, los valora y siempre va a estar cerca para dar a conocer su labor.


 Encuentro Nacional de Bomberos Voluntarios

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La historia de un tal Carlos

Hoy es el día del periodista... Y pienso en aquellos (me sumo de a ratos) que por no tener un lugar donde ejercer nuestra profesión igua...