viernes, 1 de septiembre de 2017

Entrega de nuevas jerarquías - Estación X, Lugano

Hace unas semanas veía cómo bajaban de una comisaría la placa identificatoria de Policía Federal, un pedazo de metal pintado de azul y unas letras blancas. Pero también vi las lágrimas que arrancaron de los ojos de los policías que veían irse, con esa placa metálica, su razón de ser.

Hoy me tocó presencia algo similar. En todas las estaciones y destacamentos de Bomberos de la Ciudad, se entregaron las nuevas jerarquías. Pero no estoy segura, se entregaron las nuevas o se quitaron las viejas? Algunos estaban en paz de pertenecer a la ciudad y otros, a regañadientes o lagrimeando, se acercaron a efectuar el cambio.

De lejos parecía un acto frío, casi sin sentido… pero si te acercabas podías sentir el silencio, las miradas, el murmullo de a ratos, brazos cruzados (como no queriendo abrirse a lo nuevo) y posturas firmes (aguerridas, dando la última pelea federal, antes de rendirse frente a la ciudad… que avanzaba irremediablemente).

No era un acto, era un ritual… era una despedida en conjunto de lo que fueron tantísimos años de ser Bomberos de la Policía Federal Argentina; era una mañana que marcaba el fin y el comienzo de una nueva etapa.

No sé cómo habrá sido, para los sub oficiales de entonces, entregar la chapa, no sé si la entregaron en mano, si alguien los miró a los ojos y les dijo con esa mirada compasiva que todo iba a estar bien, aunque mientan, aunque no sepan.

La fría mañana de hoy se tornó más cálida cuando empecé a darme cuenta lo que hacía el Señor Comisario (Comandante) frente a sus muchachos. A quienes tenían distintivos federales se los quitó él mismo, con sus manos, con su mirada comprensiva, con su temple de líder, mirando a los ojos y estrechando las manos. Se los arrancaba (se resistían a despegarse, estoy segura) pero lo hizo alguien que comenzó su carrera como muchos de ustedes, desde abajo, con esfuerzo, sacrificio y que el tiempo hizo que hoy fuera quien los acompañe en este polémico traspaso; no lo hizo alguien que no sabe lo que esto significa para ustedes.
Para bien o para mal, queriendo o no… hoy comienza algo nuevo, eso dicen, pero ustedes seguirán salvaguardando vidas y bienes, recordando a los compañeros caídos en cumplimiento del deber, seguirán calentando el agua en la pava vieja y grande, seguirán tirando manga, buscando hidrantes de piso, limpiando los camiones, haciendo instrucción, saltando de la cama cuando suene la alarma en la madrugada, inventando charlas cuando tengan esas horas de cabo de cuarto… mientras eso no cambie, los ciudadanos estaremos a salvo.

Gracias, Estación X, por dejarme acompañarlos en este momento bisagra en la historia de Bomberos - Ex Policía Federal, y ahora Bomberos de la Ciudad de Buenos Aires.

Con el cariño, la admiración y el respeto de siempre. Hasta la próxima intervención.



Entrega de Nuevas Jerarquías - Imágenes


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