miércoles, 25 de mayo de 2016

Comenzando la recorrida de cuarteles

Los que me conocen saben de mi curiosidad... amo meterme en lugares poco conocidos y descubrir algunas cosas que sólo saben quienes las viven... y que me dejen sentir, en una escala mucho menor, un poquito lo que sienten ellos, es un regalo que valoro muchisimo!!!

Lejos estoy de entender todo lo que se vive, siendo y perteneciendo a una institución como es la de Bomberos, es una profesión y una actividad amada por quienes pertenecen a ella y puedo notarlo al charlar con cada Bombero que tengo la oportunidad de conocer. 

Gracias a un Bombero que me abrió las puertas de su cuartel pude ponerme en las botas (literalmente) de aquellos que, sin dudas, son mis héroes. ¡Manos a la obra! me puse el estructural (botas, pantalón y chaquetón) y el casco... Ya me resultaba pesado, pero todavía lo interesante no había arrancado. Faltaba el equipo respiratorio, la manga y las herramientas. Ya estaba lista para entender de qué se trataba ser Bombero. 
Me llevé un par de heridas que son mis trofeos, algunos dolores que cesarán con unos calmantes y la gratitud de encontrarme con un cuartel de brazos abiertos, y sus integrantes que me permitieron meterme en un mundo poco conocido pero muy solicitado cuando la ayuda sólo la pueden brindar los bombas.

Yo pensé que podía llegar a entender qué es ser bombero. No estoy ni cerca de eso, sólo utilizar el equipo estructural te cambia la cabeza. El peso de las mangas, las herramientas y otras cosas necesarias se miden en kg, pero lo que más pesa (y no existe aún unidad de medición) es la carga emocional con la que deben trabajar: carga que traen de sus casas, cargas con las que se encuentran en el cuartel y las que se materializan en la situación a la que acuden... fuego, humo, colisiones, sangre, gritos, poca visibilidad, hierros, manotazos, caida de estructuras y un sin fin de escenarios inimaginables. A todo esto, y más, es a lo que se enfrentan nuestros queridos bomberos 24x48 federales (24 hs de guardia y 48 hs de descanso) y Voluntarios, sin horarios fijos y con muchas horas de trabajo asalariado más el voluntariado.

La alegría con la que terminan después de cada salida o el silencio mortal con el que se enfrentan, los determinan pero no apabullan. 

Vaya mi admiración para todos aquellos que cumplen su labor en cada salida, en cada comida que le preparan a sus compañeros, en cada mirada cómplice y salvadora con su gente, en los chistes y en las cientos y miles de personas que, gracias a ustedes: bomberos, hoy se abrazan con su familia y les rinden homenaje con cada día nuevo de vida.

♡ Gracias por permitirme enamorarme de su mundo y jugar... todo es con el más puro amor y respeto hacia su vocación y profesión ♡

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